Acaba
de terminar el verano y ya entra por la ventana la brisa que va anunciando que
el otoño ya está aquí, que las lluvias se acercan. Atrás queda un verano
intenso, un verano de cambios locales, un verano marcado por la crisis
económica y un verano que en lo personal no me puedo quejar ni en lo laboral,
algo en lo que hoy en día hay que estar agradecido siempre por tener trabajo
dado lo que está cayendo, ni en lo estrictamente personal, en lo que este verano
ha sido muy positivo para mí por muchos motivos, estoy feliz…
Dicho
esto, la reflexión de esta semana, quiero dedicarla a lo que en cuanto a
cambios locales ha sucedido este verano. Motril, comenzaba el verano con una noticia importante, Motril
cambiaba de alcalde, en este caso Motril estrenaba su primera Alcaldesa
política en la historia de la ciudad, Carlos Rojas cedía el testigo del cambio
a Luisa García, un testigo que suponía nunca mejor dicho, el testigo del
compromiso que el Partido Popular ha venido mostrando desde que ganó las
primeras elecciones democráticas en la ciudad en el año 2007 y que renovó con
contundencia en las elecciones de 2011.
Motril
está en buenas Manos, Motril ha estado en buenas manos durante estos cinco años
y lo seguirá estando. Carlos Rojas, el primer alcalde democrático del Partido
Popular en Motril, ha supuesto para la ciudad la transformación de pueblo a
ciudad, son innumerables los logros obtenidos en cinco años de mandato
ininterrumpido, donde los museos, las nuevas rondas de circunvalación, la nueva
Avenida de Salobreña, el plan de mejora puesto en marcha en los barrios, el
compromiso social con las familias numerosas, con las ayudas sociales y con los
mayores a través de la modernización de la residencia de San Luis, la
elaboración de proyectos de embellecimiento con la iluminación de los edificios
históricos y la mejora de los jardines para convertirlos en zonas ornamentales,
el carril bici, el puente de la Alcoholera, y podría seguir escribiendo días y
días, pero no quiero cansar. Motril ha estado en buenas manos y me siento
orgulloso de haber compartido años en un gobierno capitaneado por Carlos Rojas,
un gran político y una gran persona.
Pero
la Política siempre guarda sorpresas, en este caso sorpresas en forma de
responsabilidad, y el destino ha querido que Carlos Rojas adquiera una mayor
responsabilidad, trabajando desde Andalucía por todos los andaluces a través de
su portavocía del Partido Popular Andaluz, y sé, conociendo a Carlos, que
siempre tendrá a su ciudad y a sus ciudadanos presentes en todo aquello que
pueda beneficiarles.
Llegaba
Junio y Luisa nuestra nueva alcaldesa, ponía sus buenas manos para con su
sabiduría con su entrega y con su dedicación, tomar el timón que le cedía
Carlos con un objetivo claro, muy claro, plantarle cara a la crisis y redoblar
aún más los esfuerzos para preparar nuestra ciudad para la salida de la crisis
en los próximos meses. Y es que amigas y amigos, Motril está en buenas manos,
Luisa es una mujer incansable, conocedora de los problemas de su ciudad, con
carácter y raza política para tomar decisiones, algo imprescindible en
política, y con la cercanía necesaria que caracteriza a los grandes políticos
que están al servicio de los ciudadanos.
Luisa, “mi jefa”, es todo un ejemplo para mí, me hace disfrutar trabajando incansablemente en política, porque tiene las cosas claras, porque se plantea objetivos que tenemos que cumplir, porque tiene el reto de conseguir grandes logros para nuestra ciudad y tiene el compromiso con los ciudadanos de conseguirlos.
Muchos son los objetivos que tiene nuestra alcaldesa en su mente, muchas son las horas que le está dedicando a sacarlos adelante y muchos son los esfuerzos que estamos dispuestos a realizar todo su equipo, porque Motril se lo merece. Motril en Buenas Manos.
Mi próxima reflexión:
“Brotes Verdes, de Zapatero a Rajoy”, ¡Hasta Pronto!

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